Reducción de vacíos en la representatividad ecológica:
Mejorar la representatividad e integridad ecológica de la biodiversidad continental adicionando dentro de las Áreas Silvestres Protegidas (ASP) aproximadamente un 0,5% del territorio continental.
Incremento de la efectividad de manejo:
Duplicar la cantidad de ASP, de las existentes al 2009, que cuentan con Planes de Manejo como instrumentos de planificación estratégica.
Mejorar el sistema de monitoreo de efectividad de manejo y sistematizar su aplicación en el 75% de las ASP existentes al 2009.
Mejorar la efectividad de manejo en un 34% de las ASP existentes al 2009.
Identificación de posibles impactos, estrategias y mecanismos de evaluación ante el cambio climático:
Identificar la capacidad adaptativa de los ecosistemas vulnerables al cambio climático y los eventos meteorológicos extremos, junto con las medidas de mitigación potencialmente viables en relación con el sistema de áreas protegidas terrestres del país.
Desarrollar una estrategia de adaptación de las ASP terrestres frente a los impactos potenciales generados por el cambio climático sobre la biodiversidad y los servicios ecosistémicos.
Consolidar mecanismos de seguimiento y evaluación.