Diseño y construcción de obras prioritarias de infraestructura en Volcán Arenal

Área de intervención: Zona Norte

Componente del Programa Costa Rica por siempre: Efectividad de manejo

Entidad ejecutora: FUNDACA

El Parque Nacional Volcán Arenal es de gran importancia nacional ya que protege varias cuencas hidrográficas que abastecen el proyecto hidroeléctrico de Arenal, así como el proyecto de riego Arenal-Tempisque.  Es considerada una zona de recarga acuífera, cuyas aguas drenan al Embalse Arenal para la utilización en la producción de energía hidroeléctrica y en los proyectos agropecuarios del Distrito de Riego de Moracia. Aquí nacen los ríos Chiquito, Peñas Blancas y Río Frío, entre otros. Protege importantes especies de flora y fauna características del bosque pluvial pre montano y del bosque nuboso de gran valor científico y turístico.

Su extensión es de 12,124 hectáreas; el clima de la región es muy variado y presenta influencias tanto del Pacífico como del Atlántico.  La temperatura anual oscila entre los 14º y 29º Celsius y las altitudes van desde los 40 m hasta los 2000 m sobre el nivel del mar.  La superficie del terreno es irregular, desde valles profundos de grandes pendientes, cortadas por ríos caudalosos, hasta formas planas y onduladas.

El desarrollo de las inversiones planteadas en el marco de este proyecto, permiten abordar aspectos definidos en el plan estratégico institucional (2016-2020), así como líneas de acción definidas por las Políticas para las áreas silvestres protegidas del SINAC. Esta temática resulta clave y crítica para lograr ejecutar las diferentes actividades administrativas y de gestión de las áreas silvestres protegidas (ASP); el desarrollo de infraestructura debe partir de un adecuado diagnóstico y un plan específico de infraestructura adecuado a los requerimientos de cada ASP, lo que permite optimizar los recursos financieros disponibles.  De la misma forma, el contar con la infraestructura adecuada y en buenas condiciones en los diferentes puestos operativos de las ASP, permite que los funcionarios desarrollen sus funciones con eficiencia y eficacia, ya que esta condición les proporcionará una mejor calidad de vida y salud ocupacional en su lugar de trabajo.